Buenos días.
Nunca pensé que caería.
Nunca pensé ni creí en la depresión.
A veces es necesario darse un baño de realidad para comprender lo mucho que cuesta salir, lo difícil que es levantarse cuando la mente pesa más que el cuerpo.
Hoy puedo decir que estoy saliendo de pensamientos negativos, de ideas oscuras y de la autodestrucción. No ha sido fácil, pero cada pequeño paso cuenta.
No me considero nadie para dar consejos, pero sí quiero mostrar todo mi apoyo y respeto a las personas que pasan por ello y a quienes, con esfuerzo y valentía, logran superarlo. Porque solo quien lo vive sabe lo duro que es… y lo fuerte que se vuelve al seguir adelante.

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